Los neumáticos y sus cuidados


Un correcto mantenimiento de los neumáticos del automovil evita la mayoría de las veces un prematuro desgaste de los mismos y hasta en muchos casos la posibilidad de un accidente.
Para realizar un seguimiento constante de los neumáticos del automovil, hay que tener en cuenta ciertas reglas básicas:

La presión de inflado:
La baja presión de las cubiertas es la principal causa de desgaste.
Esto implica:
-Mayor consumo de combustible
-Elevada generación de calor (por exceso de flexión de sus costados)
-Menor capacidad para soportar cargas


Revise con frecuencia la presión de sus neumáticos:

-Hágalo como mínimo una vez al mes.
-Conserve los tapones de las válvulas.
-Realice el control con los neumáticos en frío.
Importante: La presión de aire aumenta naturalmente a medida que sube la temperatura interior del neumático. Esta variación es normal, no la modifique.
-Si lleva más carga de lo normal (en viaje de vacaciones, por ejemplo) agregue 0,3 bares más a la presión recomendada por el fabricante del vehículo.

El mantenimiento:
-Prolongue la vida de sus neumáticos evitando:
-Arrancar bruscamente y frenar en seco
-Tomar curvas y doblar esquinas a alta velocidad
-Conducir contra el borde de las aceras
-Subir o bajar bordillos


-Si desea guardar las cubiertas que no usa, tenga presente que:
-Requieren un lugar fresco, limpio, seco, sin sol y alejado de fuertes corrientes de aire. -No debe guardar sus neumáticos junto a motores eléctricos o cerca de ellos (el ozono que producen daña al caucho).
-Ante una prolongada inmovilidad de su automóvil alivie a las cubiertas de todo su peso. Si esto no es posible, cambie de lugar el vehículo al menos una vez por mes para que el apoyo del neumático se alterne en distintos puntos de la banda de rodamiento.


Rotación:
Con una rotación periódica, todas las cubiertas de su vehículo tendrán un desgaste más equilibrado.


-Cuando rote las cubiertas ajuste las presiones de acuerdo a lo indicado por el fabricante de su vehiculo. Muchas veces se recomienda diferente presión entre neumáticos delateros y traseros.
-Rote sus neumáticos cada 10 mil kilómetros (salvo que el fabricante de su vehículo especifique otra frecuencia).
-Ante un desgaste irregular, consulte si se trata de algún problema mecánico (desalineación, desequilibrado, etcétera)


Equilibrado de las ruedas:
El conjunto rueda-neumático deber estar equilibrado porque la desigual distribución de los pesos puede provocar una vibración inconveniente.
Ruedas y neumáticos deben ser equilibrados:
-Cuando se colocan cubiertas nuevas por primera vez.
-Cuando se montan cubiertas usadas en las ruedas existentes
-Después de reparar un pinchazo
-Cada vez que una rueda es desarmada y montada nuevamente

Alineación:
Un vehículo correctamente alineado:
-Cuando todos los componentes de suspensión y dirección están en perfectas condiciones.
Importante: Muchos vehículos actuales tienen un diseño de suspensión trasera que requiere una revisión periódica de la alineación. Una suspensión trasera defectuosa puede originar problemas, tanto en las ruedas traseras como en las delanteras

Reemplazos:

-Si desea utilizar neumáticos para distintas calificaciones de velocidad o para finalidades especiales (como las cubiertas para nieve) recurra para su mezcla al asesoramiento de un distribuidor de neumáticos.
-Nunca utilice cubiertas de menor medida que las que recibió con su automóvil.
-Si utiliza neumáticos de diferente construcción, con distintas especificaciones de medida y diverso grado de desgaste, afectar el manejo y la estabilidad de su vehículo.
-Si coloca el mismo tipo de neumáticos en las cuatro ruedas, obtendrá mayor rendimiento y durabilidad.


LOS ZAPATOS DEL AUTOMOVIL.

El neumático es uno de los elementos más olvidados del vehículo. De nada sirve mantener el coche en perfecto estado si olvidamos el nexo de unión con el asfalto. No prestar la debida atención a sus presiones repercute tanto en el funcionamiento del automóvil como en la seguridad del usuario

¡¡¡Hay que darles presión!!!
Descuidar el mantenimiento de las cubiertas influye directamente en el bolsillo
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Al desarrollar un neumático, el fabricante busca un equilibrio global para las múltiples funciones que debe cumplir: adherencia en asfalto húmedo y seco, confort, duración. El denominador común que permite el equilibrio de todos estos factores es algo tan sencillo, y a la vez tan importante, como la presión correcta de los neumáticos. Esta influye tanto en la adherencia como en la estabilidad, en la resistencia a la rodadura y en su mayor o menor duración en función del desgaste. Y por supuesto, en nuestro bolsillo, como luego veremos, al influir tanto en el consumo de gasolina como en la duración del propio neumático.

Cada vehículo incluye en sus instrucciones la presión adecuada para cada uno de los ejes, teniendo en cuenta tanto la utilización normal del vehículo como su uso a plena carga. La medida de presión se expresa en bares, y como regla general, en los turismos está en torno a los dos. Es una cifra que oscila en función del tipo de automóvil (no es lo mismo un utilitario urbano que una gran berlina), de la carga del automóvil y del tipo de conducción efectuada.

Un neumático lleva incorporado en su flanco un código que define sus características. Como ejemplo, en la referencia "V82" de un Michelin Pilot HX MXV3, la consonante, según un código internacional, indica la velocidad máxima para utilizar la cubierta, y en este caso significa un máximo de 240 kilómetros por hora. Este código varía según el neumático. Pero, por supuesto, las indicaciones del fabricante parten de la base de que éste está inflado a la presión correcta. De lo contrario, la referencia a la velocidad máxima queda desvirtuada.

A plena carga.

En la presión de un neumático se debe considerar también la carga del vehículo. Por ejemplo, una gran berlina que ruede a 150 kilómetros por hora y lleve en su interior de cuatro a cinco ocupantes y equipaje, puede requerir un aumento de la presión de entre un 30% y un 50% sobre la recomendada. Una berlina media, en la que lass presiones adecuadas están en torno a los 2,2 bares, necesitará una presión de 2,5 cuando el vehículo ruede a plena carga.

Una de las principales consecuencias de rodar sin las presiones adecuadas es el acortamiento de la vida del neumático. Este sufre deformaciones, la banda de rodamiento no pisa adecuadamente y la cubierta sufre desgastes que merman su eficacia y duración. En caso de que falte presión, la banda de rodadura se desgasta antes en los laterales, la cubierta adquiere temperatura de una forma irregular y se acentúan las flexiones excesivas de la cubierta. A la postre, se van produciendo pliegues y grietas, y puede suceder un deshinchamiento repentino e, incluso, llegar a reventarla.

Por el contrario, un exceso de presión disminuye la superficie de contacto entre el neumático y el suelo y también la adherencia. En este caso, el consumo de la banda de rodadura se acentuará en el centro de la cubierta, que ve disminuida su capacidad de amortiguación y, en consecuencia, el confort para los ocupantes del vehículo. Además, el neumático se hace más vulnerable a los golpes y llantazos.

El descuido en el mantenimiento y la conservación de las ruedas tiene una clara correspondencia en el bolsillo del usuario. En lo que se refiere al consumo de combustible, por ejemplo, una presión un 15% inferior a la recomendada supone que con 10 litros de gasolina recorreremos 96 kilómetros en lugar de los 100 que se harían con las presiones ideales. En caso de que éstas sean inferiores en un 30%, serán sólo 93 kilómetros, es decir, consumiremos algo más de medio litro de lo necesario.

La vida del neumático también se verá afectada por la falta de los cuidados necesarios. Un 20% de sobrepresión supondrá el desgaste equivalente al coste de media cubierta. Si la presión fuera inferior al 30% necesitaríamos ocho neumáticos para recorrer una distancia que, en condiciones normales, podría hacerse con sólo cuatro.

Fuentes: Internet, Datos tecnicos.

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